Los músculos son los responsables, en gran parte, del movimiento y la bipedestación y tienen múltiples propiedades que permiten su buena función.

Cuando se desarrolla una intensa actividad física nuestro organismo necesita una cantidad de oxígeno mayor de la que dispone en ese momento en la sangre, creándose en el músculo una necesidad de oxígeno. Por ese motivo se percibe la fatiga y se respira con rapidez para aumentar el caudal de oxígeno necesario. Para superar la deuda de oxígeno, los músculos recurren a otro proceso del cual consiguen la energía sin el concurso del oxígeno. Este proceso se basa en la degradación del glucógeno, sustancia almacenada en el hígado y los músculos, como material de reserva energética. De la degradación incorrecta del glucógeno muscular se produce la formación del ácido láctico, cuya acumulación en el músculo da lugar a la sensación de rigidez y dolor que comúnmente llamamos agujetas.

La presión del Shiatsu ejercida en todo el cuerpo mejora la circulación y ayuda a que el ácido láctico sea transportado al hígado, donde se reconvierte en glucosa y flexibiliza los músculos, modulando el tono muscular.

Además el método shiatsu te ayuda en:

  • DOLOR DE ESPALDA Y LUMBALGIA
  • HOMBRO CONGELADO
  • LESIONES DEPORTIVAS
  • DOLORES EN EL CUELLO
  • TENSIÓN POR ESTRÉS
  • DOLORES Y DUREZA EN LOS MÚSCULOS
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